Insights que funcionan, Tendencias

Responsabilidad Social: Medios y líderes de comunicación en la Pandemia

Adriana Hernández
Últimas entradas de Adriana Hernández (ver todo)

COVID 19 trae muerte y desolación. Entre otras de sus consecuencias está la desinformación. A nivel mundial, los grandes líderes de las naciones han tenido la responsabilidad de hacer un escrutinio público entre la salud, la economía y las ciencias sociales, particularmente las humanidades.

A ello, se suman un cúmulo de circunstancias y situaciones previas que marcan cada vez más las distancias entre los grupos de poder y las comunidades. Mientras los países más desarrollados han logrado menguar la pandemia con esfuerzos armónicos en los que la ciudadanía responde con disciplina y respeto a sus gobernantes, en los menos desarrollados se han gestado negativas para acceder a seguir las instrucciones de los políticos por considerarlos poco organizados, corruptos o ineptos.

Cada nación da testimonio con el número de muertos, de la calidad en la respuesta que ha logrado dar a la serie de negociaciones entre el ejercicio del poder y la responsabilidad social individual de cada ciudadano.

Los organismos internacionales como la ONU han dados sus pautas de comportamiento ideales, las universidades han orientado con su labor de investigación y desarrollo del conocimiento, más son las grandes industrias médicas o farmacéuticas las que han sido responsables de valorar los aciertos y errores que pueden derivarse de los ajustes en los comportamientos ciudadanos ante la pandemia.

Algunos laboratorios y centros de salud han optado por modificar sus líneas de producción o sus procesos para atender mejor a los pacientes. En otros casos, la irresponsabilidad y el cinismo han generado más crisis de angustia en los ciudadanos que se ven indefensos ante la falta de cultura científica o ante la nula educación cívica que han recibido desde hace décadas.

Sin importar la edad o el sexo, las personas se han visto sometidas a líneas de poder que tienen como eje el manejo de la información que debería ser veraz y oportuna. Más la labor que antes era asignada exclusivamente a los voceros oficiales de la información, a los representantes de comunicación social o a los líderes de la opinión pública, tales como los conductores de programas de televisión o voceros de los gobiernos y líderes comunitarios, es ahora dada a cualquiera que se encuentre en el frente de batalla por la imperiosa necesidad de atender la crisis que nadie esperaba.

ONU-respuesta al COVID19

Es loable el desear ayudar y auxiliar en tiempos de crisis, más existe una afectación proporcional a la urgencia con que se resuelve para desinformar a las personas que están en un estado de shock o bloqueo mental. Es por eso, fundamental revisar la importancia de la labor de los representantes de los medios de comunicación como líderes del control y verificación de la información, así como identificar a responsables que con nombre y apellido tomen la responsabilidad que implica el manejo de información en tiempos de crisis como la que se vive en 2020.

Es evidente que no cualquier persona está facultada o capacitada para proveer de datos verídicos, para exponer públicamente los hechos o los acontecimientos con pertinencia, claridad o ética. Elegir a una persona clave para dar información a una audiencia masiva debe ser una estrategia que en estos momentos puede llevar a un canal al éxito o fracaso de toda su empresa o institución pública.

Es de vital importancia, no solamente que demuestre con documentos su nivel de estudios, sino que debe además de dar testimonio de vida con sus antecedentes profesionales, al mismo tiempo que por su agilidad y coherencia debe atender con estrategias efectivas y urgentes la situación que aqueja a una nación. Sea cual sea el continente, en estos momentos, es evidente que el tema de comunicación es estratégico y que los responsables de los medios están jugando el prestigio de todo un gremio al informar o desinformar a las audiencias masivas. No importa el tamaño de la comunidad, hoy es igualmente crucial para todos los rincones del globo terráqueo el contar con datos comprobados, con pruebas oficiales verídicas, con argumentos convincentes o con discursos éticos y que lleven a las humanidades a un futuro prometedor. No basta con la construcción de paradigmas imaginables pero que carecen de puentes de diálogo y se convierten en soliloquios capaces de matar a poblaciones enteras por las inconsistencias a las que someten a las poblaciones.

La responsabilidad social es ahora más que nunca una pieza clave para armar el escenario prometedor que requiere la raza humana. Los responsables de los medios de comunicación son quienes deben tomar el liderazgo, asumir su labor de difundir los mejores reportajes, los más destacados documentales científicos, las notas informativas más expeditas y verídicas, mientras que deben apegarse a los valores del periodismo ético.

Los políticos podrán intentar o no manipular la información, buscarán persuadir a los electores, los médicos estarán en el centro de las batallas que se dan entre la vida y la muerte, por lo que son los comunicólogos o los profesionales de los medios de comunicación quienes deben hoy contar con las mejores herramientas de búsqueda de datos o minería de datos, con los más calificados estrategas de la mercadotecnia de salud, con los dedicados líderes comunitarios que pueden auxiliar a la población y todos juntos colaborar en “War Rooms” o cuartos de guerra diseñados para que los líderes puedan llevar acabo  la toma de decisiones estratégicas para un país.

La tarea es titánica, es solucionar una crisis de comunicación social de envergadura mundial, de la que puede depender o no el exterminio de una raza: la humana.  No se trata de asustar sino de prevenir una crisis mayor que es viable se avecine en los próximos meses con los rebrotes o segundas olas que pueden derivar en un maremoto internacional de casos de pandemia.

Es por ello, que es ya momento de interactuar interdisciplinariamente entre profesionistas, ahí donde las universidades tienen un rol protagónico para alzar la voz para promover la salud pública y demostrar que los cuerpos académicos son más que un ejército de docentes, que son maestros de generaciones que pueden cambiar al mundo.

Honestamente, espero que los grandes líderes de la comunicación en el mundo se preocupen cada día más por atender a las audiencias en lo verdaderamente primordial que es darles su lugar como lo que son: seres pensantes que requieren del liderazgo de los medios de comunicación masiva para interactuar de modo orgánico y ordenado a favor de la existencia de toda la raza humana. De lo contrario, los medios de comunicación se quedarán sin público. ¡Así de importante es ejercer la responsabilidad social en los medios de comunicación masiva hoy!

Image for UN COVID-19 reponse by Aysegul Altinel on Unsplash

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *